Artículos
Slider

Si le ponemos “lados” a la salud, podemos verla como un triángulo, pero no cualquier tipo de triángulo, sino como un triángulo equilátero ya que sus tres lados son iguales.

Pero, ¿qué tiene que ver un triángulo con la salud? Permítanme explicar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define salud de la siguiente manera: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente ausencia de afecciones o enfermedades.” En esta definición la OMS menciona los tres “lados” del triángulo: el físico, mental y social.

Ahora vayamos a la Palabra de Dios: “Querido hermano, pido a Dios que, asi como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas salud” (3 Juan 2 DHH). Estar bien espiritual y financieramente, con nuestra familia y vecinos, en el trabajo, la escuela y la iglesia es estar bien “en todo”, por lo que en este versículo también encontramos los tres lados de la salud, como lo menciona la definición de la OMS. Así que, veamos nuestro triángulo nuevamente:

Dios desea que seamos personas sanas y que nos “vaya bien en todo”, por lo que es necesario que haya equilibrio en cada aspecto (lado) de nuestra vida; si un lado del triángulo es mas grande que los otros dos deja de ser equilatero. Lo mismo sucede con nuestra salud, si un “lado” o aspecto de nuestra vida está mal, no podemos tener salud integral, no “completo bienestar”.

Salud física. A través de promocionales, programas y actividades, el gobierno, las escuelas y las iglesias promueven la adopción de un estilo de vida saludable. Mucho se nos ha orientado, hemos leído o escuchado acerca de lo que debemos hacer para tener una excelente salud física: ejercicio, tomar suficiente agua, comer saludablemente, dormir de 7 a 8 horas, etc. Si desea conocer sugerencias y estrategias para gozar de un excelente estado de salud física, lo invito a consultar la siguiente dirección: Quiero ¡Vivir Sano!

Salud mental. De acuerdo a la OMS: “La salud mental es un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.”¿Cómo se siente cuando está enojado? Se pierde la concentración, se produce dolor en el estómago o la cabeza, disminuye la capacidad para ser proactivo y pensar positivamente. Por eso es relevante el consejo bíblico que dice: “Si se enojan, no pequen, que el enojo no les dure todo el dia” (Efesios 4:26 DHH). Por supuesto, la salud mental va más allá de un dolor de cabeza por estar enojado, pero mucho de un desequilibrio mental o emocional puede comenzar con un sentimiento como este. Si queremos mantener este “lado” sano, evitemos los pensamientos negativos, sentimientos de odio, resentimiento, envidia, enojo, ira, etc. Busquemos ayuda de un profesional en la materia si es necesario.

Salud espiritual. En numerosas ocasiones el pastor Alejandro Bullón ha dicho que para estar bien espiritualmente debemos orar, estudiar la Palabra de Dios y buscar a una persona para traerla a los pies de Jesús. Esta es la manera de estar espiritualmente “en forma”.

Orar. “Es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo” (El Camino a Cristo, p. 92). Si no sabe orar, solo imagine que está platicando con su mejor amigo y comience la mejor conversación que haya tenido en su vida con su amigo Jesús.

Estudiar la Palabra de Dios. “Escudriñad las Escrituras; por que a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mi” (Juan 5:39 RVR1960). Si no entiende lo que lee en la Biblia, busque ayuda con alguna persona que sí entienda, tal vez un amigo o un pastor de la iglesia Adventista más cercana. 

Buscar a una persona. “Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos” (Mateo 28:19 DHH) Si ya has conocido a Jesús y lo has aceptado como tu Salvador, ve y busca a alguien que aun no lo conoce y comparte tu experiencia.

Este triángulo de la salud se mantendrá equilátero siempre y cuando estemos dispuestos a hacer los cambios o reajustes necesarios para que nuestro “lado” físico, mental y espiritual continúen en constante equilibrio y “completo bienestar”.

¿Quieres tener salud? !Decídete!